Marzo 19, 2008
Creer en Dios puede hacer que la vida sea más feliz
Posted by Sócrates Mercedes under General | Etiquetas: ateos, creyentes, Dios, felicidad, religión |
Creer en Dios puede hacer que la vida sea más feliz, según un estudio presentado en una conferencia de la Royal Economic Society (Real Sociedad Económica), en la Universidad de Warwick, Reino Unido .
El documento -que contiene información proporcionada por miles de europeos- sugiere que las personas religiosas pueden reaccionar mejor ante eventos como perder el trabajo o divorciarse porque tienen un nivel más alto de satisfacción con las cosas de este mundo.
El profesor Andrew Clark, académico de la Escuela de Economía de París, Francia, que participó en la investigación, explicó que otros aspectos de la educación religiosa que no tienen que ver con la fe también pueden influir en la felicidad futura.
Sin embargo, otras investigaciones han indicado que no hay ningún vínculo entre la religión y la felicidad, señalando que algunas prácticas religiosas crean sentimientos de culpa que pueden provocar neurosis y otras enfermedades mentales.
La contribución específica de la religión a la salud mental sigue siendo un tema de controversia, aunque hay otras evidencias de que mejora directamente la felicidad, según el profesor Leslie Francis, de la Universidad de Warwick.
El beneficio puede provenir del sentido de que hay “un propósito en la vida” entre los creyentes, dijo Francis.
“Estas conclusiones son consistentes con otros estudios que sugieren que la religión tiene un efecto positivo, aunque hay quienes opinan que la religión puede llevar a la inseguridad y al fracaso, y por tanto puede tener un efecto negativo”, declaró.
“Sin sentido”
Terry Sanderson, presidente de la National Secular Society (Sociedad Secular Nacional) -que representa los intereses de los ateos y los agnósticos británicos- señaló que los estudios sobre la presunta relación entre la religión y la felicidad “no tienen sentido”.
Según Sanderson, “los no creyentes no pueden simplemente adoptar una fe para ser felices. Si uno piensa que los argumentos religiosos son increíbles no creerá en ellos pese a la presunta recompensa que ofrezcan en términos de satisfacción personal”.
La felicidad, indicó, “es un concepto evasivo, porque escuchar música clásica me parece sumamente agradable y ver fútbol me parece repulsivo”.
Otras personas “sienten exactamente lo opuesto. Pero a fin de cuentas todo depende del individuo y, hasta cierto punto, de sus predisposiciones genéticas”, dijo Sanderson.